Rendida admiración… admirar rendidamente…
¿No es acaso, ciertamente, la admiración una rendición? Porque estamos en lucha constantemente: somos soberbios y nos negamos a reconocer en los demás. Nos resistimos. No quisimos ponernos de rodillas ante nadie, porque siempre hubo el respeto para otorgar antes que la admiración.
Hemos sido derrotados.
¿No es acaso, ciertamente, la admiración una rendición? Porque estamos en lucha constantemente: somos soberbios y nos negamos a reconocer en los demás. Nos resistimos. No quisimos ponernos de rodillas ante nadie, porque siempre hubo el respeto para otorgar antes que la admiración.
Hemos sido derrotados.


